And the clock waits so patiently on your song...
En seis días cumpliré años. Veinte años. El horror, vaya. Y no tengo ganas, quiero seguir teniendo diecinueve el resto de mi vida, paso de crecer más, es una lata.
No es que vaya a cambiar de repente y me vaya a convertir en una persona adulta y responsable, pero cada vez que cumplo años me hago más consciente de que un día tendré que dejar de ser una cría, de que tendré que preocuparme por las cosas (aún más) y de que las cosas serán más complicadas.
No es que no me apetezca ser mayor. Quicir, siempre hay algo interesante que hacer y eso no se va a terminar por cumplir veinte o treinta años. Es que me da pereza, me da pereza tener que hacerme mayor, tener que volverme una persona aburrida, triste y gris. Quiero seguir siendo como soy aunque me haga vieja y me arrugue. Si llego a vieja quiero ser una de esas viejas extrañas que viven rodeadas de libros y gatos y que salen por ahí y no se preocupan por nada. No quiero perder las ganas de hacer cosas, no quiero que una hipoteca asesine mi forma de ser.
Que, bueno, tampoco es que con veinte años vaya a ser mucho más mayor. Es más, muchos de los que me leen se van a cagar en mis muertos (y puede que con razón) por quejarme por cumplir sólo veinte años, pero las cosas son así. Me gusta el tiempo pero no me mola que avance, no, al menos, sin avisar. Que el muy cabrón se me escapa de las manos y ni se digna a despedirse. Hace nada era un membrillo que iba por la calle leyendo y se tropezaba con las farolas, ahora soy... ahora soy... Pues, sinceramente, no sé qué soy, pero no soy la niña que iba por la calle cantando a grito pelado
Tengo una vaca lechera y eso me jode un poco.
Supongo que no es para tanto, que en realidad es sólo una paranoia mía. Pero me cuesta no pensar que tirada aquí estoy desperdiciando el poco tiempo que me queda de ser yo.
Y ahora un alegre dibujo para acompañar al post. Yuju.

PS: Sí, soy una exagerada. Mañana post de verdad, con nueces y doble de chocolate.
dijo Sans a las
3:04 AM
|
|